Así fue cómo dejamos el chupete para siempre

bye bye chupete

Nos encontramos en el último año de guardería y los avances para ser un niño independiente son brutales. #bebéniñopez ya se sienta a hacer pis en el orinal, pide caca de vez en cuando, está aprendiendo a quitarse la ropa solito…, cosas que te hacen mirarle con cara de «¿quién eres tú y dónde se ha quedado mi bebé?».

Tenemos una gran ayuda en el colegio pero lo cierto es que también en casa hacemos nuestros esfuerzos para que todas estas rutinas se asienten. Bueno, he de decir que #papápez es mucho más constante que yo… 😆

Antes del verano, la profe nos había propuesto una nueva idea: hacer una ceremonia para decirle adiós al chupete, pero no nos sentíamos preparados para ello, a pesar de que la dependencia era insoportable.

#papápez estaba bastante más obsesionado con la idea de acabar con el chupete y a mí sinceramente me daba igual, pero no creía que una «ceremonia» nos fuese a facilitar la vida en la tarea de dejarlo ni que #bebéniñopez supiese aceptarlo, pero, una vez más, nos equivocábamos.

Comenzamos un fin de semana a hablarle de que había un Lunni llamado Lucho (yo tuve que googlear el concepto 😛 ) que recogía chupetes para los bebés que los necesitaban. Le decíamos, «¿te gustaría dejarle tu chupetino a un bebé que lo necesite?». Él respondía que sí, y así fuimos repitiendo la idea muchas veces hasta que el viernes de la ceremonia llegó y él ya sabía que su chupetino iría a parar a un bebé que lo necesitase.

Sacamos el chupete a la calle y se aferró a él como nunca, en la guarde no lo soltaba, pero Lucho salió a escena y le dijo: «¿me das tu chupetino para que un bebé pueda usarlo?». Y desde entonces vivimos con un drama menos 😎 .

Aquí el momentazo:

bye bye chupete

¿Vosotras habéis dejado el chupete ya?, ¿cómo ha sido?
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