Bebé durmiendo solo

Un mes durmiendo solo, como un campeón

Hace ahora un mes que nuestro bebé duerme solo. Aprovechando un viaje de casi dos semanas fuera de casa, me atreví a proponer a #padreemocionado la descabellada idea (ironía ON) de mover a #batmanruiditos a su habitación cuando apenas contaba dos meses.

El padre fue, sin duda, quien peor lo pasó. La idea de que se ahogase o de que no lo oyese por la noche, le hacían insinuarme a cada hora en los días posteriores que volviésemos atrás. Aunque me cuesta llevarle la contraria en estos temas (#hombresensibleathome), me mantuve firme y segura de que ya no podíamos cambiar de opinión y él asumió que, en nuestro pisito de 60 metros, la cuna seguía estando lo suficientemente cerca.

Y ahora no podemos estar más contentos. Sinceramente, nunca he comprendido a las personas que eligen dormir con sus hijos hasta que pasan el año de edad, incluso compartiendo cama con la pareja.

Sin adentrarme en cuestiones que no me apetece (como las de quienes pegan la cuna a la cama para no tener que levantarse por las noches…), considero que ya bastante sufre la relación durante y después del embarazo, como para que toda la intimidad de la pareja se vaya por el sumidero porque tu hijo duerma en vuestra habitación.

Y no hablo de intimidad para echar un polvo (o hacer el amor 😅), hablo de conversar un rato antes de acostarse sin temer despertar a tu hijo, hablo de ponerte una peli de madrugada si no consigues dormir, de escuchar la radio juntos… #quéséyo

Nosotros lo habíamos hablado antes del parto, y teníamos claro que no queríamos que nuestro hijo se comiese nuestra relación (tampoco creíamos en el colecho), lo que no sabíamos era cuándo le cambiaríamos de habitación porque, eso sí, estábamos lo suficiente acojonados como para hacerlo desde el primer día.

Al final lo hicimos unos días antes de que cumpliese los dos meses y hoy, reconoce su habitación como el lugar para dormir y jugar (o eso creemos 🤔) y nosotros nuestra habitación como un lugar para nosotros (y por fin uno «descansa» cuando el otro, por ejemplo, necesita encender la luz para cambiar un pañal).

¿Algún truco? Yo no creo que exista la fórmula, o la fecha, perfectas para el cambio de habitación del bebé. Creo, sinceramente, que tan pequeños, es más un estado psicológico de los padres el que sirve de detonante. Si están seguros, el bebé también lo estará. Ahora, como esperes demasiado… tu bebé sabrá latín.

Y luces y estrellitas decorando su habitación, para que se sientan acompañados y tu consigas verle la cara en los mil cuatrocientos paseos que te darás para comprobar que está bien 😝.

Besos y ¡al toro!
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2 comentarios en “Un mes durmiendo solo, como un campeón

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