Familia extensa

La «hipercopresencia» (o el motivo más común de las discusiones por la familia extensa del otro)

En la última discusión, #papápez me pidió que dejase de escribir acerca de sus padres en este blog. Y, aunque a mí me sirve de desahogo anónimo y eso evita hacer partícipes a terceros de nuestro entorno no tan anónimo, le dije que dejaría de hacerlo por él.




No sé si será la solución a nuestros problemas pero, mientras tanto, he estado leyendo mucho acerca de psicología familiar y no sé cuántas teorías más acerca de por qué las cosas salen mal con las familias extensas y afectan a la nuclear, que acaba desintegrándose por ello. Espero que sirva de cierre de capítulo 😬…

Y he dado con la palabra que define mi vida en las visitas familiares: «hipercopresencia«. Para resumir, se trata de pasar todo el día juntos en el mismo espacio (habitualmente dentro de casa), teniendo que coordinarte para todo, comer juntos, coger turno en el baño y básicamente no tener autonomía durante días intensos. Si hay niños bajo los influjos de la hipercopresencia 😅, ellos (además de ti) estarán nerviosos, hiperestimulados, estrenados y ruidosos, haciendo la vuelta a la normalidad de la familia nuclear mucho más compleja.

Una tal Booth-Butterfield desarrolló este palabro y añadió que las personas independientes sufren mucho más en hipercopresencia debido a la falta de intimidad que genera. ¿Qué recomienda? Que se consiga un balance entre el tiempo para uno mismo o para la pareja y el tiempo para los otros, es decir, que cada uno tenga sus propios planes y exista espacio para todos en vez de ir maniatados 24/7, especialmente en fechas como Navidad, en las que sentirse acaparado e hiper-hipercopresente, hará que acabes reclamando independencia y que se generen discusiones evitables.




Yo sufro la hipercopresencia especialmente mal desde que soy madre, pues con mi hijo nació también el sentimiento de culpabilidad de mi pareja de que si no estamos todo el santo día con la familia extensa cuando les visitamos o nos visitan, siente que hace algo malo. Ojo, que yo también he sentido hipercopresencia con mis padres…

Sigo pensando que existe un corte radical entre ser simplemente hijo y ser hijo y además padre en cuanto a las familias extensas se refiere (aunque no todos lleguemos a esa conclusión a la vez) y que, si no se mira primero por la familia nuclear, además de la culpabilidad tendremos todos una bonita factura del abogado.




Encontré esta imagen en uno de los artículos que engullía esta tarde (siento no poder mencionar la fuente, pero no guardé el dato). Se trata del círculo natural de las relaciones que explica la cercanía de cada uno de los miembros de una familia con respecto a uno mismo (en el centro). Ojo, la «familia extendida» a la que se refiere en el tercer círculo se trata de los padres de uno, si son suegros, se consideran en el siguiente círculo («la banda») para el individuo que no ha nacido en esa familia. Esto aclara mucho las cosas 😉.

Familia extensa
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