Navidad en familia

Las Navidades, ¿bien o en familia?

Llegan las terceras Navidades para esta nueva familia que presido a ratos. Las primeras fueron un desastre emocional desbordado y sin normas. Aquel rollo de la hipercopresencia, del «mi familia me ha dicho que si no subo a verles soy lo peor«, las Navidades de los celos para con «la otra parte», las de no te entiendo por querer que las pasemos «solos»…

Acabé del 2016 hasta el membrete y con muchas ganas de ver la luz al final del túnel tras esos primeros meses de maternidad desbordada. ¡Temía la llegada de las siguientes Navidades!

Pero la luz llegó cuando nos sentamos a conversar meses después (en un incómodo trayecto en coche en el que nadie podía huír de su asiento) acerca de dónde pasaríamos nuestras siguientes Navidades. No nos tiramos los trastos a la cabeza porque básicamente estábamos atados por el cinturón, pero la conversación, lentamente, surtió efecto en nuestras personas: nuestro hijo debía tener recuerdos propios, lejos de un coche cada 24 de diciembre para llegar y dar media vuelta.

Y así fue como empezamos de cero, pasando nuestra primera Navidad totalmente solos.

Navidad en familia

Llegamos resbalando a las dichosas fiestas. Exceso de stress laboral para mí en un año muy complicado en el que nadie acababa de comprender mi reciente reducción de jornada, un niño constantemente enfermo que nos agotaba, etecé etecé etecé…

Las segundas Navidades volaron a pesar de nuestros esfuerzos por convertirlas en algo especial.

Pero este año, las terceras, están siendo bastante buenas por el momento. #bebéniñopez ya se entera de las cosas con sus 2 años y 9 meses y, desde que pusimos el árbol el día 1, cada día se emociona preguntando «¿cuándo llegará Papá Noel»? Solo por eso, parece que ya marcan la diferencia en positivo.

Sobre la familia extensa….

  • yo invité a mi padre a pasar el 24 con nosotros y unos días más. Ha sido un año realmente complejo para él y, solo imaginármelo cenando solo… 😥 El año pasado no quiso ni escucharme cuando le mencioné las Navidades. Estaba todo muy reciente
  • entonces también invité a mis suegros a que viniesen el 24, sin saber si tenían ya planes con #cuñimalvada, pero me pareció lo justo. Sorprendentemente dijeron que no, porque los horarios de salida del avión eran muy justos para un día en el que mi suegra trabaja. Me dio pena (juraré no haber dicho esto en alto 😀 ) cuando vi que #papápez estaba ilusionado con su llegada, así que busqué otro billete y tuve la ¿suerte? de que, ante mis ojos, apareció una opción incluso más barata y adecuada a sus horarios. Y aceptaron barco. Así que, estas Navidades, estaremos aquí los 6.

Creí que el 31 estaríamos solos en casa, y me hacía especial ilusión librarme del viaje en coche por un año…, pero #papápez me ha pedido subir también a pasar el día con sus padres, y alguno más. Y, como está algo de bajón emocional, en general con la vida, me ha tocado el corazón decirle que no (parece que ahora me preocupo mucho más de sus emociones de lo que solía hacer…). Así que tendremos un poco de todo. Ya os contaré si llego a enero…
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